Las expediciones de Gaspar de Portolá en 1769 y de Anza Borrego en 1776 a la Baja California, llevaron consigo la nueva "silla vaquera" que venía modificándose en México, y que aún mantenía el sistema de cinchado español.
Con el tiempo, los cowboys californianos modificaron aún más la "silla vaquera" o mexicana, pues el antiguo aparejo español les resultaba muy inseguro. El forcejeo del animal lazado hacía que la montura se levantara hacia la cruz del caballo, puesto que todo el aparejo estaba situado demasiado adelante. Por eso movieron el sistema de cinchado, trasladándolo hacia atrás, es decir, hacia el centro de la montura, por lo que pasó a llamarse sistema de cinchado central (center-fire saddle). Los cowboys californianos usaron también una cincha más ancha y modificaron el pomo cambiándolo por otro mucho más alto y fino.
Asimismo, los vaqueros españoles que emigraron a Texas llevaron consigo la montura mexicana, y a su vez, la modificaron, dada la necesidad del duro trabajo de lazar reses, reforzando el chasis con un cuero grueso y añadiendo una segunda cincha en el extremo trasero, bajo la parte más profunda del asiento. Así fue como surgió el sistema de cinchado texano de doble cincha o sistema de doble cinchado.
En general, los primeros cowboys recubrieron el chasis de madera con cuero crudo y fueron rebajando el borrén trasero progresivamente para facilitar la monta y el desmonte.
Con objeto de evitar que la pierna del jinete estuviera en continuo contacto con el cuerpo sudoroso del caballo recubrieron también el chasis con una especie de cubierta de cuero con dos ranuras por donde sobresalían el pomo y el borrén trasero que llamaron "mochilla". Entre 1765 y 1775, la montura western evolucionó hasta convertirse en una montura más cómoda y práctica que su predecesora. La montura poseía ahora una larga "mochilla" que se extendía hacia abajo para proteger también las rodillas del jinete, y se cerraba por detrás del borren trasero con una tira de cuero que se extendía por detrás de la grupa del caballo, hasta la raíz de la cola y descendía por los muslos traseros del animal. Todo este cuero extra otorgaba sofisticación a la montura, al tiempo que protegía las ropas del cowboy de la suciedad y el sudor del caballo. Esta pieza de cuero era conocida como anquera o anquerita, también utilizada para llevar a la "dama" a la grupa del caballo. Las mochillas llegaron a ser verdaderas obras de arte con repujados exquisitos, adornadas con apliques y bordados en plata.
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